El río Urubamba, con sus 860 kms. de largo, tiene fuentes controvertidas. El nacimiento
tradicionalmente reconocido a unos 4,200 m.s.n.m. en el Nudo de Vilcanota, cerca del
abra entre Cusco y Puno, está ahora cuestionado por lo que sería la mayor longitud de su
afluente el río Salca, que surge a mayor altura, pasa por la laguna Sabinacocha y desemboca
en la margen derecha del Vilcanota - Urubamba. Al final de su largo recorrido por el
departamento de Cusco y la selva, el Urubamba confluye con el Apurimac - Tambo para
formar el Ucayali y luego el Amazonas.
Muy pocos ríos en el mundo pueden ofrecer tantos atractivos y tanta diversidad como el
Vilcanota - Urubamba. Sus aguas son navegables desde los 4,200 m.s.n.m., no ofrecen
dificultades insuperables durante un largo tramo de más de 200 kms. a más 2,700 m.s.n.m.
y en una zona poblada. Tiene un trecho de extraordinaria dificultad en que baja unos
2,000 metros de altura en menos de 100 kms. Prolonga su curso en la selva alta con una
corriente rápida y movida para finalmente apaciguarse en los lentos meandros amazónicos.
Esto ofrece gran variedad para la parte técnica de la navegación, con alternativas de
práctica deportiva en altura, de reto para los especialistas más experimentados en el
manejo del kayak y de tranquilos paseos en medio de la selva.
Pero el Urubamba no se limita a deleitar a los aficionados al canoísmo. Su lecho va
drenando una de las zonas más interesantes del mundo desde el punto de vista de la
historia, la arqueología, la cultura y la artesanía.
Cusco, cuna de la civilización incaica y del inmenso imperio destruido por los españoles,
ofrece a cada paso ruinas precolombinas; construcciones coloniales; comunidades
campesinas de tradición milenaria en el pastoreo de las punas y el cultivo de los
valles; fiestas, vestimentas y costumbres de alto valor folklórico; muestras de una
extraordinaria capacidad humana de adaptación al medio-ambiente para la producción
(andenes de cultivo) o para la guerra y el culto (Machu Picchu).
El río es el corazón del Valle Sagrado de los Incas. Desde el río se contemplan obras
mil y se pasa al pie de Pisac, casi tocando las moles de Ollantaytambo. Mientras que el
trekking a Machu Picchu está cada día más transitado, el río y sus peligros llevan
directamente al pie de la ciudadela por una vía de aventuras y emociones sin parangón.
Después de cruzar los valles cálidos de La Convención con sus plantaciones, el Urubamba
penetra en la selva, en las tierras que fueron el último refugio del Inca y sus fieles,
en la patria de las tribus amazónicas que supieron rechazar tanto tiempo los dominios
incaicos y español, aliadas con el clima, la jungla, las fiebres, los insectos y otros.
No sabemos si el Valle Sagrado de los Incas era navegado en la época precolombina. Probablemente
no haya habido necesidad de ello. Fuera de la tradicional circulación de canoas ribereñas
en la parte baja del río, entonces llamado Vilcamayo o Santa Ana, los misioneros fueron los
primeros en tratar de bajar en bote a la selva. El iniciador fue en 1806 el padre
Ramón Bousquet quien se embarcó por Echarate y bajó hasta el Ucayali. En 1846 hicieron
el mismo recorrido el peruano Francisco Carrasco y el francés De Castelanau.
Interesante es la expedición del peruano Samanez Ocampo, quien, en 1884, bajó parte
del Apurimac, el Ene, el Tambo, el Ucayali, volviendo a surcar el Ucayali y luego
el Urubamba hasta la altura de Coribeni. Las expediciones se mltiplicaron en los
últimos años y no pueden ser censadas; el tráfico en kayak y balsa por el Valle Sagrado
es ahora un circuito turístico relativamente común.
Entre los iniciadores debe contarse probablemente a Laszlo Berty quien, entre otras
navegaciones, fue el técnico de la expedición que bajó el Urubamba (Valle Sagrado primero
y más abajo de Chaullay luego) en época de lluvias en 1977 (relato de Tom Jackson en
South American Explorer Magazine).
En mayo de 1981, la "Primera Expedición de Kayaks en el Alto Amazonas" navegó el
Vilcanota - Urubamba, iniciando su recorrido por el Salca en la laguna de Sabinacocha y
terminando debajo del Pongo de Mainique (relato del sudafricano Tim Biggs). En julio del
mismo año, la Expedición Polaca "CanoAndes 79" (Andrzej Pietowski y Piotr Chmielinski),
junto con Tim Biggs y el norteamericano Conrad Zwanzig navegó el río Vilcanota como tal,
hasta Ollantaytambo.
© CanoAndes 1981
© Embajada del Viajero S.A. 1981
Lima, Peru