Desde tiempos inmemoriales, todas las civilizaciones han rendido culto al agua, atribuyéndole propiedades mágicas, pues representaba vida, purificación y poder.
En diferentes religiones bautizan a los niños con agua, siendo símbolo de la pureza y salvación. La Iglesia Católica, desde sus inicios, resaltó la importancia del agua. La Sagrada Biblia, por ejemplo, da cuenta que nuestro Señor Jesucristo fue bautizado por Juan el Bautista en las aguas sagradas del río Jordán.
En los templos e iglesias católicas siempre hay una pila con agua bendita y en los Evangelios se menciona el milagro de Jesús, en las Bodas de Canaán, cuando convirtió el agua en vino.
Las Sagradas Escrituras, en el Antiguo Testamento, relatan la gran destrucción del mundo en la antigüedad por causa del agua, hecho conocido como el Diluvio Universal. Esta gran inundación del planeta fue un cataclismo que se produjo probablemente a fines de la última glaciación, hace aproximadamente 10,000 años. El desenfreno y la corrupción existente en esa época originó la ira de Dios, quien castigó a los seres vivientes, cubriendo de agua toda la superficie terrestre.
Para que pudiera sobrevivir este cataclismo natural, el Creador advirtió a Noé que construyera un Arca de tres pisos en la que debía embarcar, además de su familia, a dos seres de cada especie. En Egipto, Persia, Caldea y Grecia este episodio ha sido registrado en términos parecidos. Igualmente, en América, los historiadores han recogido versiones de 120 tribus nativas, en las que se detalla una calamidad similar sucedida hace muchos siglos, de la cual se salvaron unos pocos seres, quienes, previendo la llegada de este gran desastre natural, se refugiaron en cuevas de las montañas.
Siglos después, en el Egipto de los faraones, el río Nilo llegó a tener un papel preponderante en el desarrollo de su cultura y en su religión. Según los egipcios, "todo lo que tiene vida proviene del agua"; y, una antigua profecía señala que el inicio del fin de la vida se anunciará en el agua.
En la mitología griega, muchos personajes divinos están relacionados con el agua. Poseidón es el dios del mar; Zeus, de la lluvia y del cielo; y Afrodita nació de la espuma del mar. Además, los filósofos griegos describían al agua como uno de los cuatro elementos que conformaban la Tierra.
En América, también se registran referencias sobre la importancia de las aguas. Según la leyenda, el origen de los Incas se atribuye al Lago Titicaca, al que consideraban sagrado.
Otras culturas indo-americanas hacen múltiples referencias de su relación con el agua. En Colombia, los nativos Kogi consideran que los tres elementos que dan origen a la vida son: la madre, la noche y el agua. En América del Norte, en Alaska, la tribu Koyukon se refiere a los puntos cardinales no como "norte" o "sur" sino como "aguas arriba" y "aguas abajo". Mientras que los nativos amazónicos consideran al gran río Amazonas como la "Yacu Mama" o "madre de todas las aguas".